Título completo: Guías de Comunicación en Oncología: Habilidades de comunicación del personal clínico y proceso de información a la persona con cáncer y su familia

Autores: Grupo de trabajo de las “Guías de Comunicación en Oncología: Habilidades de comunicación del personal clínico y proceso de información a la persona con cáncer y su familia. Aspectos Transversales y Durante el Cuidado»

Contacto: participacion.redets@sescs.es

Descripción

Documento metodológico desarrollado dentro del Programa de Guías de Práctica Clínica y Otros Productos Basados en la Evidencia en el Sistema Nacional de Salud. Este documento se ha realizado por el SESCS, en el marco de la financiación del Ministerio de Sanidad para el desarrollo de las actividades del Plan anual de trabajo de la Red Española de Agencias de Evaluación de Tecnologías Sanitarias y Prestaciones del SNS (RedETS).

RESUMEN

Introducción

La comunicación efectiva entre el personal clínico y las personas con cáncer es fundamental para optimizar la atención sanitaria, mejorar la adherencia a los tratamientos y fortalecer el bienestar
emocional de las personas con cáncer. Sin embargo, persisten desafíos como la falta de formación en habilidades comunicativas, la escasez de materiales estandarizados y de tiempo en consulta y la dificultad para abordar conversaciones sensibles. En este contexto, resulta esencial desarrollar unas guías de comunicación basadas en la evidencia científica que proporcionen estrategias estructuradas para mejorar las interacciones comunicativas en los encuentros clínicos.

Objetivo

Desarrollar Guías de Comunicación en Oncología basadas en la evidencia científica para mejorar la comunicación entre el personal clínico y las personas con cáncer y su familia.

Método

El desarrollo metodológico se estructuró en tres fases:

1. Revisión sistemática (RS) de la literatura científica para identificar recomendaciones de comunicación en oncología. Se realizó una búsqueda en las bases de datos Medline (Ovid), EMBASE (Elsevier) y Cochrane Library (Wiley), abarcando publicaciones entre enero de 2014 y agosto de 2024, sin restricción de idioma. Se identificaron 582 estudios relevantes, de los cuales 30 fueron seleccionados tras aplicar los criterios de inclusión y exclusión.

2. Estudio Delphi de dos rondas, en el que participaron 36 personas expertas (12 clínicos, 14 representantes de sociedades científicas y 10 representantes de asociaciones de personas con cáncer).  En la primera ronda, respondieron 24 participantes, mientras que en la segunda lo hicieron 32. Se priorizaron y consensuaron lasrecomendaciones clave mediante una escala de Likert de 5 puntos, estableciendo un criterio de consenso del 75% de acuerdo entre los participantes, considerando como consenso aquellas recomendaciones que alcanzaron al menos este porcentaje en los niveles más altos de la escala (4 y 5) y los más bajos (1 y 2).

3. Desarrollo y validación de las Guías de Comunicación en Oncología, incluyendo la revisión externa por parte de personal clínico y representantes de asociaciones de personas con cáncer. La versión final incorporó diálogos estructurados y diferentes recursos para facilitar su uso en la práctica clínica.

Resultados

El estudio Delphi permitió consensuar 48 recomendaciones esenciales para mejorar la comunicación entre el personal clínico y las personas con cáncer. Estas recomendaciones incluyen métodos para estructurar conversaciones sobre diagnóstico, pronóstico y opciones terapéuticas y del ámbito paliativo. Se diseñaron diálogos que abordan distintas etapas del proceso oncológico, facilitando la interacción entre el personal clínico y las personas con cáncer y su familia promoviendo un enfoque centrado en la persona.

Conclusiones

La implementación de Guías de Comunicación en Oncología basadas en evidencia puede mejorar significativamente la calidad de la atención y la experiencia de la persona con cáncer. La comunicación efectiva permite a las personas con cáncer comprender mejor su enfermedad, participar activamente en la toma de decisiones y recibir apoyo emocional adecuado en cada fase del cuidado. Asimismo, facilita el trabajo del personal clínico disminuyendo la carga emocional y el impacto del estrés al comunicar información compleja. Además, se recomienda la integración de formación continua en habilidades comunicativas y la promoción de un modelo centrado en la persona y en la toma de decisiones compartidas.