El Ministerio de Sanidad y el Ministerio de Ciencia, Innovación y Universidades han publicado los nuevos informes del Plan para la Protección de la Salud frente a las Pseudoterapias, que se pueden encontrar en la web de RedETS y en la de CoNprueba.
Los informes han sido realizados por la Red Española de Agencias de Evaluación de Tecnologías Sanitarias y Prestaciones del Sistema Nacional de Salud, en los que el Servicio de Evaluación del Servicio Canario de Salud (SESCS) ha participado en la elaboración de dos de estos informes: Eficacia y seguridad de la aromaterapia y Efectividad y seguridad de las técnicas de relajación basadas en la inducción de sensaciones corporales.
Sobre la aromaterapia, el informe señala que debido a la baja calidad metodológica de muchos de los estudios incluidos en las revisiones sistemáticas identificadas, no se pueden extraer conclusiones definitivas. La aromaterapia podría ser un recurso complementario de algún valor para el tratamiento de síntomas físicos y psicológicos en enfermedades cardiovasculares y dismenorrea. En relación con la seguridad de la aromaterapia, señala que los aceites esenciales son naturales, pero no inocuos, y se han identificado una serie de eventos adversos leves asociados a su uso.
Sobre las técnicas de relajación basadas en la inducción de sensaciones corporales, el informe concluye que el entrenamiento autógeno podría resultar beneficioso en la mejora de síntomas psicológicos y físicos en distintas condiciones de salud, pero las conclusiones no pueden ser definitivas debido al bajo número de estudios para cada condición de salud y su riesgo de sesgo alto o incierto.
Es necesario seguir evaluando la seguridad de estas técnicas.
En el portal de CoNprueba, también se encuentran informes sobre técnicas como la vacuoterapia, el taichí, la luminoterapia, la respiración consciente, el chikung/qigong, el zerobalancing, el pilates, el yoga, la terapia floral, la reflexología, la musicoterapia, la terapia tumoral, la meditación, el masaje estructural profundo, la magnetoterapia estática, la dieta macrobiótica, el masaje tailandés y la sanación espiritual activa.

